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CAMPOS DE COLOR  INSTALACIÓN DE SONIA FALCONE 

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• Campos de color es una instalación geométrica con elementos compositivos minimalistas elaborada con materiales de la tierra como sales minerales y especias vegetales del mundo entero. 

• La visión de Campos de Color es una metáfora del diálogo no hegemónico entre diversas culturas del planeta. Nos habla de la riqueza de la diferencia tanto como de la posibilidad de la unidad que se construye por adición.

 

Achiote, chocolate, pimienta, clavo, comino, anís, café, curry, mate, wilkaparu, canela, nuez moscada, entre otras sustancias alimenticias cocidas y molidas, tanto como arena y pigmentos conforman esta instalación. Sonia Falcone, retoma elementos del arte de la tierra tanto como del minimalismo, para crear una composición de conos geométricos que se alinean en formatos y dimensiones variables y despliegan un conjunto de colores resplandecientes: sepia, terracota, índigo, rojo, verde, blanco, amarillo, carne, rosa, fucsia, violeta, naranja, ocres y azules que están contenidos en decenas de vasijas idénticas de arcilla redonda, a modo de un festín que estimula los sentidos.

 

La artista plástica contemporánea latinoamericana, viajó a mercados en distintos rincones del mundo y fue recolectando las múltiples especias que enriquecen las cocinas de todos los pueblos. Utilizó kilos de sal blanca traída directamente del Salar de Uyuni - Potosí, junto con sales negras de Hawai, sales rojas de Egipto, polvo de oro, canela, café, urucú y otros condimentos que encontramos en los pintorescos mercados de Bolivia, además de pigmentos de diversos lugares del mundo.

 

“En Campos de Color, Sonia Falcone, construye la cartografía de una tierra diversa usando materias orgánicas que contiene el peso invisible de los siglos y de una memoria simbólica milenaria: las sales y especias”…“Las  vasijas de arcilla contenedoras de las coloridas especias en polvo unifican la gastronomía de oriente y occidente e incitan a imaginar, como una totalidad unificada, la riqueza culinaria de la humanidad entera, comenta Adriana Herrera Téllez, crítica de arte y curadora quien sostiene que tanto en esta como en otras obras, Sonia Falcone retoma un modo de contemplación de la naturaleza que devuelve al ser humano una experiencia de re-vinculación con los otros y con el universo natural.

 

Sonia Falcone compuso esta instalación inspiradora que trae consigo olores, sabores y colores mezclados, de tal modo que nos lleva a un recorrido a través de los sentidos en una obra que transmite historias de la tierra. La mezcla de infinidad de aromas transforma el espacio, el espectador come con los ojos, huele los colores y anhela hundir las manos en las especies molidas. 

 

“Las especies tienen una gran historia. Desde los albores de la civilización han inspirado comercio, exploración, guerra y poesía. Érase una vez que la pimienta que se esparce sobre la carne valía su peso en oro. La nuez moscada que se gratina en un rompope alguna vez fue la causa de una guerra que conquistó para Inglaterra el territorio de Long Island. Escondido detrás sus finamente pulverizados cuerpos se encuentran sabores sorprendentes y un arcoiris de colores provenientes de todo rincón de nuestro planeta. Al contemplar en absoluta admiración la sutileza y el esplendor de las especies, surge en mí la necesidad de plasmar la belleza invisible contenida en esta maravilla de la naturaleza, para que su magnificencia de pronto se vuelva visible en toda su gama de colores y pueda entonces tocar la sensibilidad del alma”, puntualiza Sonia Falcone.